Category Archives: Mi opinión

La teoría de las personas: dos

A todos ellos.

No recuerdo cuándo fue la última vez que vi a mi mejor amigo, o a mi mejor amiga, pero sé que ambos me han cuestionado el título de “mejor amigo” y “mejor amiga” precisamente por la aparente falta de atención, ausencia de mensajes y las interacciones esporádicas en lugar de frecuentes que tenemos.

Una vez en año nuevo me encontré a mi mejor amiga muy borracha, yo estaba muy feliz por haberla encontrado (y porque también tenía unos tragos encima) y cuando la abracé lo que ella hizo fue reclamarme que hacía mucho tiempo que no nos veíamos, que no le mandaba mensajes, que ella no me importaba, incluso me dijo que por qué la seguía llamando mi mejor amiga si nunca la veía.

Durante un tiempo pensé que algo estaba mal conmigo, que era un ser insensible, que algo dentro de mí no funcionaba como debería, pero por más que intentaba no podía cambiar mi manera de relacionarme con las personas, no era que no las quisiera, era que mi manera de demostrar cariño era diferente a lo que ellos esperaban, hasta que un día, explicándole una vez más a mi mejor amigo que no lo odiaba, que no estaba enojada, que él sí era importante para mí, lo entendí. Existen en el mundo dos tipos de personas: las personas planta y las personas cactus.

Tanto las plantas como los cactus necesitan elementos vitales para sobrevivir, espacio, tierra, luz y agua. Imaginemos que el agua es la atención que necesitan de otras personas, así tenemos que las plantas necesitan más agua mientras que si se te olvida darle agua a un cactus por dos semanas, no pasa nada, ahí va a seguir.

Ambos tienen muchas subcategorías y de acuerdo a esa subcategoría la cantidad de agua que necesitan: plantas de sol, plantas de sombra, plantas de exterior, de interior, incluso plantas de agua.

Las personas planta son personas que necesitan mucha atención, tienen constantes reuniones con sus amigos, incluso van al cine juntos, se ven cada tres días, tienen múltiples grupos de whatsapp, su teléfono suena todo el tiempo, usan los minutos frecuentes que ofrecen las compañías de telefonía móvil, documentan hasta los aspectos mínimos de su vida en redes sociales, no soportan la idea de estar solos, y casi siempre cuando se encuentran con alguien amarran un próximo encuentro con la frase: “¡pero es en serio, eh! ¡Tenemos que vernos!” y suelen hacer reclamos constantes después de un periodo que ellos consideran prolongado si no se reúnen con los que consideran sus amigos.

Personas Planta

Ilustración: Panké Valdes

Toman a manera personal e incluso consideran ofensa el hecho que no asistas a lo que invitan, te presionan (al grado de hacerte manita de puerco psicológica) para que te comprometas a ponerle fecha a un próximo encuentro, te aplican psicología inversa y chantaje emocional, llevan la cuenta de las veces que los has dejado abajo y si olvidas su cumpleaños es considerado pecado mortal y atentado contra ese vínculo de amistad y confianza que tantos años se tardaron en forjar.

Evidentemente tienen sus extremos, hay plantas que no son tan demandantes ni extremas. El mejor ejemplo de persona planta que conozco (además de mis dos mejores amigos) es mi hermana mayor, ella es una planta de esas que van en los balcones, tiene flores hermosas pero necesita mucha agua. Mucha. No hace manita de puerco, si no le das agua la sabe buscar por otro lado, pero cuando le das agua puedes ser testigo de cómo sus flores crecen y se abren, de esas plantas a las que cuidas porque te gusta mucho verlas florecer. Aunque también hay plantas que no florecen y sólo quieren agua, o le quitan agua a otras plantas, como la plaga.

Las personas cactus son personas que no necesitan tanta atención, incluso si les das agua en exceso se pueden ahogar. Son esas personas que aparecen en la vida de manera intermitente, esporádica, pero cuando las ves es como si no hubiera pasado el tiempo, te ponen al corriente de lo que ha pasado en su vida platicando los aspectos más relevantes y luego vuelven a desaparecer. Ni te molestes en mandarles mensajes, los contestarán de manera cortante, y no esperes un mensaje de su parte o que recuerden tu cumpleaños.

Ilustración de Panké Valdes

Ilustración de Panké Valdes

Son personas que buscan saturarse de actividades y proyectos más que de reuniones sociales. Suelen ser intolerantes, poco pacientes, no les gusta dar explicaciones, son controladoras y metódicas. Disfrutan la soledad y el espacio personal. Cuando llega el agua la disfrutan y la administran, por supuesto que también la necesitan, pero en cantidades moderadas. Son personas que cuando se despiden suelen decir: “luego hay que hacer algo” pero dentro de ellas saben que  no va a pasar.

Como las plantas, los cactus tienen subcategorías, existen los cactus del desierto, los cactus de interior y las suculentas (creo que son mis favoritas) son personas que tienen fachada de cactus, pero por dentro tienen mucha agua, y para un círculo muy selecto, son un poco planta.

Gracias a esa clasificación pude perdonarme el no ser la mejor amiga que mis mejores amigos esperan, el no tener un grupo de amigos como Friends, How I Met Your Mother o The big Bang Theory, el no seguir en contacto con mis amigos de la prepa, y no ser de esas personas que conserva a sus amiguitos de la primaria. Simplemente es así, hay personas planta y hay personas cactus, y yo, (no me malinterpreten, disfruto y valoro mucho la atención que recibo de mis amistades) aparentemente soy un cactus.

Ilustración de Panké Valdes

Ilustración de Panké Valdes

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La teoría de las personas: uno.

Para todos ellos.

Existen en el mundo muchos tipos de personas y muchas clasificaciones, en lo personal me gusta mucho inventar categorías porque me ayudan a entender a la gente, además es divertido. En la universidad tenía una categoría que se basaba en la marca del agua que tenían las niñas en su casa (bonafont, filtro, ciel, santorini, etc.) muy rara vez fallaba. Tengo otra categoría que divide a las personas en 2: personas planta y personas cactus, con esa se pretende entender por qué unas personas necesitan más atención que otras.

Son varias las teorías que tengo, pero existe una que me ha acompañado desde la prepa y me gusta mucho, son cuatro grupos: personas puente, personas tope, personas brújula y personas radioactivas. Ahora voy a intentar explicarla, espero poder plasmar lo que vaga por mi cabeza en estas líneas. Continue reading

La niña que quería ser astronauta

De niña siempre quise ser astronauta y viajar al espacio, conocer otros mundos, incluso llegue a soñar con ser la primera mujer mexicana en pisar la luna, y el día que me enteré que mi sueño lo había cumplido alguien más, sentí como si algo se rompiera dentro de mí ¿por qué ese sueño no me esperó para cumplirse? Recuerdo que me enteré de la tragedia estando en casa de mi abuela, nadie supo, pero por dentro yo estaba muy triste.

Después de que alguien más robó mi primer sueño ambicioso no supe qué más soñar, pero me la pasaba bien, iba a fiestas de cumpleaños, quebraba piñatas, agandallaba dulces y pedía juguetes en navidad. Si alguien, hace 15 años me hubiera preguntado (tal vez lo hicieron y no lo recuerdo) que qué iba a estudiar, que dónde me veía, que cuáles eran mis sueños, yo hubiera respondido que quería ser veterinaria, adoptar todos los perros callejeros y llevarlos a una granja, soñaba con vivir en mi propio lugar cuando fuera “grande”, quería una cartera llena de credenciales y tarjetas como la de mi mamá, y que me veía feliz… Continue reading

Huir o Atacar

En México se rompe el corazón todos los días, a todas horas, en pequeños pedacitos. He pensado en tomar medidas drásticas para evitar que el mío se siga fragmentando, he considerado la idea incluso de cancelar la suscripción al periódico, por pensarlo como el principal motivo de mis angustias, pero el cancelarlo no cambia nada; las noticias sobre desaparecidos, fosas comunes, asesinatos, injusticias, asaltos, corrupción, necropolítica van a seguir circulando, todos los días, a todas horas.

Constantemente me he encontrado llorando después de leer el periódico, esas lágrimas son una mezcla entre tristeza, frustración, coraje, impotencia, desilusión, todo eso y un poquito más condensado en lágrimas inútiles que sólo me hacen darme cuenta de lo pequeños que somos, de lo impotentes, vulnerables y frágiles que somos. ¿Si eso es lo que dicen las noticias, qué es lo que callan?

No hay espacio para los sueños donde las personas se preocupan constantemente por la supervivencia, donde la paranoia, la incertidumbre, el caminar con los hombros alzados, la mirada alerta y desconfiada a todos los desconocidos, donde nos sentimos derrotados mucho antes de iniciar una batalla, porque nos sentimos perdidos, desprotegidos, y eso es lo que va desgastando nuestro corazón, poco a poco. Continue reading

Etapas de un viaje

Si me preguntan (o aunque no me pregunten), yo diría que un viaje (independientemente de la duración) se divide en tres etapas: proyección, transición e inmersión. La primera etapa <<Proyección>> es lo que una persona espera encontrar en ese viaje, lo que cree que va a hacer, aprender, conocer, los planes; cuando se llega a un mundo nuevo y se observa todo con mirada de sorpresa y asombro, cuando los gestos y los rasgos son extraños e incluso hacen que la persona se sienta totalmente fuera de lugar, las primeras caminatas, las primeras interacciones con los habitantes del mundo que se visita, los sueños que se generan a partir de una idea…

A la segunda etapa la llamaría <<Transición>> es el momento en el que la persona siente que comienza a entender una parte del nuevo mundo, cuando siente que se acerca a las respuestas que buscaba, pero comienza a olvidar las preguntas, cuando ya ha empezado a crear una rutina, comienza a tener preferencias sobre enceres básicos: galletas, leche, pan, vino, cerveza… cuando empieza a hacer las cosas que quiere y no las que “siente que tiene” que hacer, comienza a hacer caminatas por callejones en vez de visitar las atracciones principales, a ir a ciertos bares de mala muerte en vez de a la zona turística y cultural, comienza, sin darse cuenta, a saborear de ese nuevo mundo al que ha llegado, sin la presión de ser un turista más que transita sus calles, y poco a poco se desprende del mundo del que viene.

Irlanda

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Stages of a journey

If someone asked me (or even if no one does) I would say that within a travel a person can experience three stages: projection, transition, and immersion. The first stage <<Projection>> is what we imagine that we will find during the trip, our expectations, what we think we will find, do, think, know, the plans for the future. When we arrive to a brand new world and we look at everything with surprise and amusement, when we find gestures and the other people face structure weird and somehow incomprehensible, when we feel like we don’t belong to that new world, like total strangers. The first walks, the first interactions with the inhabitants of this new place that we are visiting… All the dreams that are generated from a small idea of what we think we will find.

I would call the second stage <<Transition>>. That’s the moment in which we feel that we are starting to understand a small part of this world, when we feel we are getting closer to the answers we were looking for, but we start to forget what the question was, when we just began to create a routine, to have preferences about basic stuff: cookies, milk, bread, wine, beer, pubs, parks, paths… when we start to do what we really want and not what we think “we have” to do. We began to walk certain streets instead the most known avenues, go to certain dodgy pubs instead the regular cultural areas. We began, without being aware, to taste this brand new world, without the pressure of being an other tourist that walk the streets just taking pictures and buying souvenirs, we don’t look at the buildings with the same amusement than the beginning, and little by little we stop comparing the world we came from with the one we live in.

Irlanda

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